viernes, 19 de octubre de 2007

La fe razonada (Razones para creer - 2)

Michelangelo Buonarroti. "La creación de Adán" (1511)



Hace algun tiempo, uno de los jóvenes a los que daba catequesis me comentó que atravesaba una grave "crisis de fe". Para mí resultó una gran sorpresa. Años atrás, este chico -muy noble y buena gente, por cierto- había recibido el sacramento de la confirmación libremente y convencido del paso que estaba dando. Sin embargo, y aunque ocasionalmente se puedan "forzar", normalmente una persona no elige pasar por una "crisis". Éstas simplemente llegan, y en la mayoría de las ocasiones, cuando uno menos se lo espera.

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Según me explicó, sus dudas surgieron progresivamente mientras avanzaba en sus estudios de medicina. Profundizar e indagar en los mecanismos físicos y biológicos de la vida, la muerte, la enfermedad... había hecho que dejara de creer en la existencia de Dios. Subrayo este detalle, porque tal y como expliqué en mi anterior escrito sobre este mismo tema, desde mi percepción, lo que este chico estaba experimentando no era realmente una "crisis de fe", sino una "crisis de su fe en Dios". Hago este matiz, porque me parece importante. No es lo mismo experimentar un vacío de fe, una absoluta falta de confianza en todo, que realizar una "sustitución" de aquello en lo que se cree. Lo primero suele sumir a la persona en la desesperación (o sea, perder absolutamente toda ilusión y esperanza). Lo segundo no, si bien la persona puede sufrir las distorsiones lógicas en todo periodo de transformación y cambio.

Como iba diciendo, el joven del que hablo optó por "dejar de confiar" en Dios y "depositar absolutamente toda su confianza" en la razón humana y su potencialidad. Apostó por creer que la ciencia, más tarde o temprano, terminará por dar respuestas a todas las incógnitas y por colmar todas sus expectativas e ilusiones. Dicho de otro modo, cambió su fe en Dios por su fe en la razón. Aunque pueda sonar extraño, lo he dicho bien: "Fe" en la razón. Y es que incluso los avances científicos y las teorías demostradas empíricamente hay que creéselas. Pero será mejor explicar esta idea en otro artículo, para no desviarme demasiado del discurso principal.

Lo que a mí me resulta más destacable de la experiencia de este chico no es tanto su fe en la razón y en la ciencia como el hecho de que dejara de creer en Dios. Y creo que es importante encontrar la causa última de su pérdida de confianza en Dios y su existencia. Porque, contrariamente a lo que muchos piensan y predican, ambas creencias no son incompatibles. Es bastante común encontrar hombres de ciencia, investigadores, estudiosos, filósofos... que se declaran creyentes sin que ello les suponga ningún tipo de conflicto. Y entre los que se declaran no creyentes, muchos se resisten a negar la existencia de Dios, reconociendo que es tan difícil probar su presencia como su ausencia...

El científico y sacerdote P. George Lemaitre,
uno de los padres de la teoría del Big Bang.
Puedes conocer más sobre él haciendo click aquí

Cuando una persona que afirmaba tener fe en Dios deja de creer en Él, lo que pone de manifiesto es que realmente su fe era débil, su confianza no era plena, no tenía bien consolidados los cimientos de esa fe. Y si fallan los cimientos, la casa se cae. En ese sentido se puede decir que las dudas que aparecen son las grietas que avisan del colapso inminente. Para tener fe, y una fe bien fundamentada, es necesario tener motivos, "razones" para creer. Incluso, yo diría que es imprescindible si no se quiere estar a expensas de que cualquier tempestad nos haga naufragar a las primeras de cambio. Dicho de otro modo, hay que saber dar razón de nuestra fe en Dios, ante nosotros mismos y ante el mundo. Si no tenemos esas "razones", esa fe se diluirá como el humo en el cielo, hasta desaparecer completamente (como le ocurrió a este chico). Son esas "razones" las que nos proporcionan la parte de seguridad que todo ejercicio de fe requiere, las que nos llevan a elegir en dónde depositamos nuestra confianza y en dónde no; de quién nos fiamos y de quién no. Nuestra experiencia nos da una cierta garantía, la certeza de que nuestra confianza no va a ser traicionada. Y esto ocurre siempre: cuando creemos en nuestra pareja, cuando confiamos en amigos, en familiares, en otras personas o cosas, incluso cuando creemos en nosotros mismos... También cuando creemos en Dios.

Ahora bien, aunque estas "razones" no lleguen a ser científicas ni empíricas, no dejan de ser válidas. Porque la fe en Dios, -como la confianza en un amigo, en tu pareja, o en un familiar...- tiene que ver más con el mundo de las experiencias, de las emociones, de los sentimientos, de las vivencias, de las complicidades, de las empatías, de las miradas al corazón... Son esas "experiencias" la que nos proporcionan las "evidencias" que hacen que nos fiemos de unas personas y no tanto de otras. Es algo similar a un enamoramiento. No sé si habrá muchas personas que, al enamorarse, tengan la capacidad de dar argumentos exclusivamente racionales del por qué se han quedado prendados precisamente de esa persona y no de otra (y si las hay, no sé si sus parejas los aguantarían). Lo normal es que se ofrezcan explicaciones subjetivas y personales que sólo sean entendidas al cien por cien por las personas directamente implicadas en el enamoramiento. Y aunque seguramente estas explicaciones no serán muy útiles para otro hasta que tenga una experiencia similar, uno llega a intuir que hay una fuerza poderosa que alimenta ese convencimiento en cada gesto, cada mirada, cada palabra... en la pasión que transmite la persona enamorada. Utilizando otra metáfora, se podría hacer llegar el olor de la comida, pero la otra persona jamás sabrá a qué sabe el plato hasta que lo pruebe directamente él mismo.

Pues algo así es la fe en Dios: Un enamoramiento personal, un encuentro casual con Alguien que se hace presente en tu vida, que te llama por tu nombre, que te cautiva, que te fascina, que te conoce, que te conquista y que te propone un estilo de vida basado en el Amor -la misma esencia de Dios- que resulta más que convincente como proyecto existencial, como fundamento y como alternativa. Y mi percepción es que el mundo echa en falta que, de una vez por todas, los que nos declaramos creyentes hablemos de esas razones personales, intransferibles y absolutamente subjetivas por las que creemos en Dios. Y creo que ya va siendo hora de que, en vez de perdernos en el bosque de las frías discusiones sobre cuestiones dogmáticas, morales o similares..., por fin empecemos a dar testimonio de nuestra experiencia personal, de nuestros encuentros con Dios, con ese brillo en los ojos que sólo tienen las personas que están realmente enamoradas.


[Ver también "La fe cuestionada (Razones para creer - 1)"].


CARTA DE NAVEGACIÓN

"Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por el testimonio de la mujer,
que decía: "Me ha dicho todo cuanto hice".
Y cuando llegaron a Él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos.
Él se quedó allí dos días y creyeron muchos más al oírlo.
Y decían a la mujer: "No creemos ya por tu palabra,
pues nosotros mismos hemos oído y conocido que éste es de verdad el Salvador del mundo"
(Jn 4, 39-42)

34 comentarios:

muchadela torre dijo...

Tus textos son increibles. Y tus respuestas geniales. la de hoy UNICA

Armando Vallejo Waigand dijo...

Tocas un asunto ciertamente delicado. Mi experiencia me dice que las pérdidas de fe de personas con una creencia «light» no provocan grandes crisis. Simplemente se apagan, sin traumas. Pero hay crisis de fe que no son consecuencia de la fragilidad de los pilares; a veces, precisamente le sucede a personas totalmente entregadas al amor de Dios. Normalmente se produce un gran sufrimiento en la persona que pasa por una situación parecida, cuando de verdad contaba con una fe sólida. La lucha interna es terrible, el dolor es casi físico. Es muy parecida a la crisis vocacional. Es verdad que la mayoría de veces Dios «reconquista» ese corazón, pero en ocasiones, se pierde. ¿La razón? Es un misterio que nos supera y devora... Sólo podemos ponernos en manos del Señor, rogarle por nuestra fe y sobre todo, darle gracias una y otra vez por poseerla. No olvidemos que es un don que no depende de nosotros y que no nos pertenece, aunque nosotros seamos los jardineros encargados de cuidarla.

Y sí, el testimonio personal es el camino. Cada día lo tengo más claro en mi tarea pastoral.

Gracias Miguelo.

P.D.: estoy escribiendo con la música de Fray Nacho de fondo y me he dejado llevar recordando situaciones personales, propias y ajenas... Pronto escribiré un post sobre música cristiana y su nuevo disco.

mi despertar dijo...

Miguelo tu respuesta es lo que elegí.gracias por compartir

NOE dijo...

Mi fe como la de muchos ya no es la misma ,todavía tengo una pequeña esperanza de creer que hay un Dios, pero no en los hombres que nos llevan ese mensaje y en ellos está la culpa, han pasado muchas cosas para que pensáramos así.
La iglesia ya no es la misma, siempre la vi como algo ceremonioso, frío.Soy una persona grande y de niña he tomado la comunión, mis hijos fueron a colegios católicos, pero hay algo que no me da confianza. En una palabra he dejado de creer en que verdaderamente existe un Dios.
Lo lamento pero es así
Saludos :(

www.yonosoyperfecta.blogspot.com.

Catalina de Jesús dijo...

Miguelo:
Eso que tu pides al final es lo que trato de hacer en mi blog:dar testimonio de mi encuentro con Dios, de lo que s� de �l.Yo era una persona creyente normal...pero me lo encontr� de otro manera...y d� con muchas otras personas que tambi�n le conocen as�...y no pod�a callarme, porque esto te cambia la vida.�l es TODO, no se puede encontrase con �l y no entregarse con TOTALIDAD a �l.Ahora comprendo tantas cosas, lo veo todo tan diferente...es como "cruzar una frontera", quieres gritar a los que est�n al otro lado...pero no te oyen, es c�mo si hubiese un cristal...pero ya ves que yo soy una rebelde y seguir� gritando que �L ES , que �L EXISTE, y que la vida est� de sentido porque �l nos ama...un abrazo, Catalina

Miguelo, sc dijo...

Mi despertar: Muchas gracias.

Armando: Tienes mucha razón. Desde mi punto de vista, el secreto de que una pérdida de fe produzca o no esos surimientos o luchas internas está en que, cuando se rompen los pilares, una persona tenga "puntales" que sustentan el techo.

Pero en este caso, cuando una persona tiene puntales preparados es signo de lo que dices: su fe es tan "light", que no se termina de fiar de los pilares que deberían ser suficientes para sustentar su vida. Por eso, los que de verdad se han fiado son los que suelen pasar esas crisis y luchas internas tan fuertes. Cuando ocurre eso, como dices, lo que se transmite es que su fe era verdaderamente auténtica -aunque la acabe perdiendo-.

Y quizás alguien puede entender de esto que acabo de comentar que es preferible no fiarse de unos pocos pilares... y tener una fe "light" que no comprometa, pero ¿quién es feliz y se siente seguro viviendo en una casa repleta de puntales...?

Como dices, está claro que la fe es un don.

NOE: Bienvenida. Me alegra tu visita.

Lamento tu mala experiencia con la iglesia. Soy consciente de que, desgraciadamente, muchos de los que nos declaramos creyentes somos responsables de que mucha gente como tú haya perdido su fe en Dios. Pero, aunque puedas descubrir en los hombres mucho pecado, ten siempre presente que Dios está por encima. Jesús ya comentó en una parábola que el mundo es como un campo donde un hombre plantó trigo, y su enemigo por la noche sembró cizaña. Y el dueño del campo decidió dejarlos crecer juntos hasta el momento de la siega, en donde sería más fácil separarlos.

En la iglesia, como en el mundo, hay gente que te hablará de Dios, y gente que, por mucho que crea estar hablando de Él, no lo hará. No dejes que estos últimos te impidan (o te impidamos) ver lo que Dios verdaderamente es. Por los frutos nos conocerás, y podrás distinguirnos. En el AMOR está la clave.

Siempre será un placer verte por este rincón. Ven de visita cuando quieras

CATALINA: En efecto, sé que tu blog responde a mi petición. Por eso me verás por allí a menudo. Es muy complicado expresar con palabras la experiencia de fe... Como digo en mi comentario, hablar de Dios es transmitir el olor de un plato exquisito, pero como todas las cosas que se conocen de oídas, nadie comprenderá realmente lo bueno que está hasta que prueben el plato, hasta que tengan ese mismo encuentro personal que tuviste tú.

Gracias a todos por trazar nuevos rumbos a esta navegación

Catalina de Jesús dijo...

Miguelo:No sabes lo que me anima tu comentario a seguir con el blog,pues ya sabes que soy nueva en estas aguas...la cuesti�n creo que no es c�mo expresarlo, sino, c�mo ayudar a los dem�s a que tambi�n se enamoren,, porque al final t� y yo sabemos que es �l el que lo hace.Creo que s�lo puede ser saliendo de uno mismo, haciendo un acto profundo de abandono en Dios, poni�ndose enteramente en sus manos, c�mo un ni�o se deja tomar en brazos por su madre...un saludo desde Madrid, Catalina

NOE dijo...

miguelo :Gracias por pasar por mi sitio y por tus palabras, estoy tratando de volver a creer en Dios.
Te seguiré visitando con la condición que tu también lo hagas :)

Cariños NOE.

Abuela Ciber dijo...

Precioso, me encanta pasar mi vista por páginas así, miman el alma.
Tengo una magnifica mujer como amiga,ahora octagenaria, cientifica pura, buscó desde su juventud, siendo criada en hogar cristiano-catolico con padres de exquisita sensibilidad, su busqueda de Dios. Sus porque la llevaron en alguna forma a ser ilustradísima en ciencias, teniendo varios titulos universitarios, yo la encontre en el camino de la vida que Dios nos ubica para que nos vayamos reuniendo con almas acordes, ya muy mayor, su lucha de cientifica y de ser creyente era poco creible, ta inteligente, y sin embargo no lo lograba ver. Como dice A.S.Euxupery lo esencial es invisible a los ojos. Un dia me dijo: en la Biblia está todo....
No se como , estimado Navegante, pero El siempre se hace sentir. Ojala fuera erudita para decir la felicidad de sentir dentro del pecho en un lugar sagrado: la chispa divina, saber que estamos hechos a su imagen y semejanza.
Simplemente como desempeñemos nuestro libre albedrío nos llevara a El o no.
Gracias por estar y pasar por mis líneas.

Catalina de Jesús dijo...

Miguelo:Sólo quiero felicitarte en el día del Santo.Y pedirte que en un comentario ó en un post ( ó en un e-mail, en mi perfil está mi dirección)nos cuentes ó me cuentes cosas sobre el carisma de los claretianos, y sobre todo, sobre cómo lo vives tú, qué fue lo que te hizo responder a esa llamada.Asi nos enriquecemos viendo todass las riquezas de la Iglesia, muchas de las cuales nos son poco conocidas.Muchas gracias por todo, Catalina

Abuela Ciber dijo...

Gracias por transitarme, dire que para mi son mujeres preciosas, conozco varias que dejaron en lo personal muchisimas cosa, para poder adoptar un niño. Dándoles siempre y entregandose totalmente, son dignas de respeto.
Gracias por estar.

José Lucho dijo...

Hola Señor miguelo!
Me parecio muy interesante la primera parte de la diiscusión de la fe. Tiene todas la razón: todos los días, desde el momento en que decidimos levantarnos, decidimos vivir, y confiar de que vale la pena levantarse, vale la pena vivir.
Con respecto a la segunda parte: la fe en Dios, me asaltan dudas. Y es que las crisis también demuestran una verdad en cada persona: es en la realidad que nacen estas.

Más mi consulta abarca ese aspecto: pasa que si el cuestionamiento entra por las fauses de la realidad misma de cada persona, entonces rompe el equilibrio de la razón, así esta entra en conflicto.

Entonces, ¿por donde abordar el tema de la fe?
entonces, ¿por donde apostar la fe?

En base a las ideas, a un mensaje?
o en base a una realidad, a una vivencia del día a día?

Serán estas incompatibles?
Abarcarán respuestas distintas?

Entonces, más me inquieta el saber cómo se manifiesta Dios?
Por medio de la conciencia del hombre, o por medio de la provocación que causa la realidad en mi persona ?

Es interesante tocar este aspecto de la fe. En mi causa muchas dudas. Más no puedo no ser indiferente a mi realidad, a mis vivencias. No les puedo no hacer caso. Sería no estar pendiente a mi propia persona.
Saludos!!!

Álex dijo...

"Un enamoramiento personal, un encuentro casual con Alguien que se hace presente en tu vida, que te llama por tu nombre, que te cautiva, que te fascina, que te conoce, que te conquista y que te propone un estilo de vida basado en el Amor -la misma esencia de Dios-."

Gracias con estas palabras das nombre a lo que a muchos nos arde bien adentro.

Tu blog es fantástico y nos tiene enganchados. Sigue llenádonolo de letras de Vida.

Un abrazo grande,
Álex

Miguelo, sc dijo...

NOE: ¿Recuerdas la historia de Zaqueo?. Él tenía tanto interés en conocer a Jesús, que se tuvo que subir a un árbol grande porque las demás personas que tenía delante eran una barrera para él... A veces, la fe plena exige superar determinadas barreras. Como te dije, mucha fuerza y mucho ánimo...

Miguelo, sc dijo...

ABUELA CIBER: ¡Bienvenida! Es una grata sorpresa. Gracias por tu visita.
Es normal tener dudas de fe. El ser humano busca tener seguridad en todo. Incluso Tomás, uno de los discípulos, no las tuvo todas consigo hasta que lo vio con sus propios ojos. Lo malo es que, como señalé en el primer artículo del tema ("La fe cuestionada") rara vez encontraremos seguridad absoluta. Siempre tendremos que confiar en algo o en alguien. Siempre tendremos que tener fe. Y en nuestro libre albedrío está decidir en qué o en quién confiamos... Dios siempre está ahí, respetándonos. Buscándonos, pero esperando (Lc 15, 20)

Miguelo, sc dijo...

JOSÉ LUCHO: No sé si te he entendido bien, y no sé si soy la persona adecuada para responderte... No puedo decirte cómo se manifiesta Dios a todo el mundo porque según deduzco de las historias que conozco, Él tiene formas muy diferentes de encontrarse con cada persona... Sólo te puedo contar algo a partir de mi experiencia personal.

Con respecto a las preguntas que formulas, en mi caso particular considero que mi fe se basa en el corazón y en la cabeza. Yo intento que sea el corazón el que impulse y que la cabeza tome decisiones meditadas de acuerdo a ese impulso. De acuerdo a lo que dije en el artículo, yo creo porque tengo mis "razones": un encuentro personal con Cristo que cambió mi vida, y que la ha cambiado para bien. Tengo "mis evidencias": muchas huellas de su paso por mi vida, sobre todo en momentos importantes. Pero creo que, incluso si yo no tuviera fe, si yo no me hubiera enamorado de ese Dios que me tiene cautivado, optaría por un estilo de vida igual al que intento seguir, porque me convence más un proyecto de vida fundamentado en el AMOR como valor supremo, que cualquier otro de los que se me han ofertado hasta la fecha. Lo he vivido, y lo he visto a mi alrededor... Cuando más he sido capaz de amar de forma auténtica (sin esperar nada a cambio) es cuando más feliz he sido. Cuando más cariño se respira, la gente sonríe más y más felicidad se siente. Y donde no hay amor, hay infelicidad. Y eso, aunque nadie lo considere experiencia científica, para mí es experiencia válida y cierta. Y coincide que éste es el proyecto de vida que me ofrece Dios: amar al prójimo como a mí mismo. Y si quiero que sea mi cabeza la que tome la opción, mi cabeza me pide que elija ser feliz.

Sé que no es lo mismo que te cuenten algo a tener una experiencia propia. Es algo similar a lo que pasa cuando uno ve en los medios de comunicación una noticia, por ejemplo, de un terremoto: podremos imaginar como es, pero nunca entenderemos del todo la realidad hasta que notemos cómo tiembla la tierra. Ahora bien, probablemente uno será capaz de comprender mejor cómo es a través de una persona que lo ha vivido directamente en sus carnes, que a través de la mirada aséptica de un telediario. Y por eso, me parece fundamental que los creyentes nos decidamos a contar lo que hemos vivido.

Por otro lado, coincido contigo, -y lo quiero subrayar, porque me parece muy importante-: Las crisis no son malas. Incluso diría que son necesarias para el crecimiento personal. Son inherentes al ser humano. La clave estará siempre en la manera que tengamos de afrontarlas.

Bienvenido a este blog. Me puedes tutear, si quieres. Estás en tu casa. Pásate siempre que quieras.

Miguelo, sc dijo...

CATALINA: Gracias por la felicitación. Este año los claretianos estamos de celebración, porque empezamos a conmemorar el bicentenario del nacimiento de San Antonio Mª Claret. Nuestro carisma es misionero y evangelizador, y supongo que mi forma de vivirlo se observará mejor desde fuera que si yo lo describo. De todas formas, soy de los que piensa que el carisma es tan sólo un subrayado, pero que lo importante es la palabra subrayada. No sé si me explico. En la iglesia hay personas que equivocan el norte, y se centran en su carisma más que en su propia fe, de manera que al final el carisma se convierte en algo excluyente y que empobrece, en vez de en algo integrador y que enriquece a uno mismo y a la iglesia. Lo extraordinario de la iglesia es, por ejemplo, encontrarse casualmente en la calle (o en los blogs) a personas que comparten la misma fe que tú, y sentirse inmediatamente en sintonía, cada uno desde nuestros diferentes carismas. Es una verdadera gracia de Dios.

Tomo nota de tu petición. Le daré vueltas al asunto. Mientras tanto, si te interesa conocer más, te paso un link publicado recientemente en la página ciudad redonda en donde he encontrado lo mejorcito que he leido en internet en relación a la vida de Claret (es una opinión personal).
http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=165&scd=7&id=1370
Y otro, breve y conciso, sobre los seglares claretianos:
http://sscc.wiki.mailxmail.com/PaginaInicial
Y si quieres más información, puedes ver los links que pongo en la barra lateral.

Miguelo, sc dijo...

ALEX: Te agradezco tus palabras. Me conformaría con llegar a transmitir una milésima parte de la esperanza de vida y del Espíritu que tú comunicas en cada una de las entradas de tu blog. Otro gran abrazo para tí.

Catalina de Jesús dijo...

Muchas gracias Miguelo.Estoy totalmente de acuerdo en que la grandeza de la Iglesia está en la profunda unidad en la fe, y que las personas ´vivan el carisma propio cómo algo que les pone más aun en comunión con todos.Pero si es cierto que todos podemos enriquecernos con los carismas de los demás y que es bueno ese conocimiento de otras realidades en la Iglesia, pues son cómo matices que nos van acercando al Señor.Gracias por las Direcciones, ya entraré despacio,un saludo en Cristo desde Madrid, Catalina

valeLost dijo...

bueno...a mi parecer... esto es mucho mas que fe... o bien, se tiene una idea erronea de fe... pues fe no es solo creer porque algo a lguien lo dice... es ver, es vivir, entonces desde este punto de vista podemos entender mejor esto de perder un poco esto de la fe... en dios como decias... pues aveces nos negamos esta oportunidad, dejamos de sorprendernos con todo esto... me imagino que con estudios cientificos suele ocurrir mucho mas, pues las materias de estudios en algun punto sulen ser mas deductibles, no sorprenden tanto... sn cosas comprobables.. pero se olvida que la fe tambien lo es!!
yo vivo, soy feliz,,, quiero serlo aun mas... este es mi regalo hacia el mundo..como respuesta a este algo mas que se me entrega dia a dia...
no se puede hacer juicio a quien cae en estas crisis.. pero se puede guiar a traves de las experiencias... porque en definitiva, tambien quiero que los dema sientan como yo...vivan como yo vivo a cristo--
gracias por tu blog...

saludos!!

valeLost dijo...

sabes.. bueno esa frase venia impresa en el regalo que nos dieron nuestros monitores (que ahora son mis amigos..) al final, es decir, cuando nos confirmamos (junio de este año), que en el realidad no era el final, era el principio..jeje
me gusto mucho que la pusieras, se me vinieron muchos recuerdos a la mente... y claro, como decia siempre esta presente, en el dolor me hace ver las respuestas, pero en la felicidad, es cuando mas le agradezco, el es la felicidad!!!. no solo la felicidad que espero al vivir en este camino... sino la felicidad que vivo a cada momento... este algo mas es la explicacion de todo, porque todo lo que veo es el... todo lo que vemos!!!! lo que vivimos!! imagina!!!!!!!!!!, incluso lo inimaginable..jaja... me da risa, siempre me sorprende como en ese comentario que me dejaste... esa frase, no se como la habras escogido, quiza simplemente porque tenia relacion con el escrito...pero creo que solo puede ser obra de este algo mas...
gracias!!!!
besos y bendiciones!!nos vemos!

Jen El dijo...

Vaya Post!! Excelente....

La Fe es algo que se vive antes que un conjunto de conocimientos. Si te pones a ver el asunto de cerca la fé es, en esencia, irracional ¡incluso la fé en la ciencia lo es!

Cuestion de Amor, como diría una hermana del Carmelo.

Un abrazo

Carlos Alberto Arellano dijo...

Miguelo: ¡Muchas gracias por la visita! Me ha dado un poco de vergüenza que encontraras ese poema erótico que escribi hace mucho en «Recomenzar». Me hubiera gustado tener algo más serio. (Bueno, abajo estaba mi comentario sobre la película «El ciudadano», espero que lo hayas leído en el blog de Mucha.) Decidí quitar lo que había escrito en tu blog: mi comentario era muy modesto. Voy a leer con atención, varias veces, lo que has escrito ahora. Si luego escribo algo que valga la pena leerse, entonces lo voy a poner en mi blog, con tu dirección. (Algunos visitantes, no tengo muchos, han conocido el blog de Mucha a través de la dirección que encontraron en mi blog.) ¡Saludos!

mi despertar dijo...

Hola Miguelo y Carlos esta en todos lados buen dia para él también. creo que la comunicación de decir algo mas que que lindo es tu blog es importante.por lo menos para mi lo que yo quiero es el enlace de las almas a traves de la red.
gracias por tus comments
saludos
mucha

mi despertar dijo...

Hola Miguelo y Carlos esta en todos lados buen dia para él también. creo que la comunicación de decir algo mas que que lindo es tu blog es importante.por lo menos para mi lo que yo quiero es el enlace de las almas a traves de la red.
gracias por tus comments
saludos
mucha

Carlos Alberto Arellano dijo...

Miguelo: Acabo de leer tu comentario en el blog de Mucha sobre «¿Quién es ese hombre?», y sólo puedo decir esto: ¡GRANDE MIGUELO!

Carlos Alberto Arellano dijo...

Miguelo: A pesar de su no creencia en una vida después de la muerte, uno de los hombres más profundamente religiosos, o tal vez deba decir uno de los científicos más profundamente religiosos que han pasado por este mundo, es nada más ni nada menos que Albert Einstein. Su amor por la vida, su tristeza por el sufrimiento de los más débiles, su total rechazo al horror de las guerras, su valor a la hora de dar su opinión, su apasionado interés por la justicia y la responsabilidad, su defenza de las libertades civiles en los Estados Unidos durante las épocas más sombrías del macarthismo, a finales de los 40 y principios de los 50 (solicitó a los acusados que se negaran a testificar ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas, señalando que todo individuo debía estar «dispuesto a asumir su ruina económica o penas de cárcel, a sacrificar su bienestar personal en beneficio de su país»). Einstein sostuvo que existía «la obligación de negarse a cooperar en toda acción que violase los derechos constitucionales del individuo». Por esto fue atacado con dureza por la prensa estadounidense. El propio senador McCarthy dijo que alguien que hacía tales advertencias era «un indudable enemigo del pueblo...» Einstein es uno de los hombres por los que siento más admiración. Me voy a animar a decir, Miguelo, que creo que Jesús de Nazareth hubiera estado muy orgulloso de él, de su coraje, de su defenza de la vida, de su dolor al ver cómo los hombres se hacen tanto daño unos a otros.

Cristian dijo...

Miguelo:
Veo que tu blog tiene muy buenos escritos, y muy claramente narrados. La fe, claro que hay que razonarla para comprender y entender lo que necesitamos para salvarnos. Los actos de fe, los hacemos a diario... cuando entro a internet y leo que en India murieron 20 personas al descarrilarse un tren, lo creo... no tengo cómo comprobarlo, sencillamente lo creo porque lo leí. Así, la fe logra madurez cuando hay confianza en aquellas cosas que no puedo alcanzar del todo. Cuidate, y gracias por visitarme desde el otro lado del lago. Bendiciones y feliz Día de Todos los Santos.

Piccola dijo...

Veo que la espera ha merecido la pena. Gracias por tus palabras, tan claras y tan sencillas a la vez. De más pequeña solía pensar que el camino del cristiano era muy complicado, implicaba ser diferente a la tónica general en tus amigos. Ahora pienso que es lo más sencillo del mundo. Es ponerse en manos de Dios, pedirle como un niño pide a su padre por la fe, por el amor, por la esperanza, por la caridad.."Pedid y se os dará" . Cuando estoy en un mar de dudas, me tranquiliza correr al sagrario, a estar con EL y a decirle, " No entiendo nada, no sé que hacer, estoy perdiendo la fe, mira que de pecados he cometido, estoy triste, estoy inaguantable....lo que sea" Y sabéis qué? Que nunca NUNCA me he sentido sola, y que he experimentado la paz más bonita y el amor más cercano que no podría haber imaginado de otra forma. Perdón por alargarme tanto, vosotros sois los culpables, os leo, y me enriquecéis tanto que luego tengo que explotar por algún lado.
GRACIAS MIGUELO.
Un abrazo,
Piccola

Maria Laura dijo...

Miguelo:
Llegue a este blog, por Daniel en su blog en tenia este link, me llamo la atencion y aqui estoy, agradecida de Dios porque es muy intersante, ameno y formativo.
Yo no tengo blog, por razones personales, pero he tenido una acogida generosa en los blog que he opinado. Son pocos porque, sigo los que siento que van de acuerdo a mi manera de ser, pensar y sentir y que me ayuden a mi crecimieto personal, porque aunque soy una persona muy mayor siempre estoy dispuesta a crecer.
Este testimonio del joven es muy comun y que bien como lo enfocas, me ayuda para ayudar a otros en mis catequesis.
Gracias y Dios te bendiga.

Miguelo, sc dijo...

VALELOST: Desde luego, jamás hay que juzgar a nadie, y mucho menos por sus crisis, ni por sus creencias.

Y sí, siendo coherentes en nuestra vida con la fe que profesamos ayudamos a los demás a conocer un poco más a Dios.

JEN EL: Buen subrayado... ¡Qué triste sería nuestra vida si sólo tuviéramos argumentos racionales! ¿Te imaginas a alguien que le dijera a su pareja que la quiere porque las moléculas de su organismo han efectuado una reacción química cuando su cercanía actuaba de catalizador? Seguramente la pareja lo mandaría a tomar gárgaras, si no es capaz de imprimir a esa expresión un punto de romanticismo.

Reafirmo lo de tu hermana "María de Betania": Es cuestión de amor.

CARLOS: Conozco un poco la vivencia de Einstein, aunque los aspectos relativos a su fe presentan mucha controversia. Circula por la red una anécdota atribuida a él en sus años jóvenes. Independientemente de que la anécdota sea real o no, es un relato que puede hacer pensar: lo dejo aquí por si alguien lo quiere consultar:

http://www.pensamientos.es/citas-y-frases/un-joven-llamado-albert-einstein/

Y efectivamente, Jesús pasaba por encima de las etiquetas que cada uno se colocara. Para él lo que importaba era que la actitud vital fuera conherente con el amor a Dios y al hermano (Mt 7, 21-23)

CRISTIAN: Gracias a tí por honrarme con tu visita. Coincido plenamente contigo. Y destaco de lo que dices que la fe madura en la medida en que aumenta la confianza en las cosas que no controlo del todo.

PICCOLA: No te disculpes por extenderte. Muchas gracias por hablar desde el corazón. Compartir nuestra experiencia es contagiar vida. Un abrazo enorme, y gracias por pasar.

MARIA LAURA: Bienvenida. Gracias por tus amables palabras. Y gracias por tu actitud vital de querer seguir creciendo... Pásate siempre que quieras, que estás en tu casa.

Anónimo dijo...

Miguelo: toda la razón en aquello de que los que, gracias a un regalo de Dios, tenemos fe debemos manifestar nuestras experiencias,alegrías,confianza, paz y consuelo que inmerecidamente experimentamos.
Respecto a ese chico que te refieres, ya que necesita la razón para creer, sería bueno recomendarle que leyera "FIDES ET RATIO" del Papa J. Pablo II. Así entendería que fe y razón no se oponen; ya que son como las dos alas de una paloma...

" M ".

jimena dijo...

descubrir tus palabras me ayudan a seguir adelante, cuando atravieso por un proceso similar al de tu alumno de catequesis.
inundadas mis mejillas en lagrimas. y con una sonrisa en los labios! gracias!

Miguelo, sc dijo...

JIMENA: Doy gracias a Dios si mis palabras te han ayudado. Sólo por eso ya tiene sentido la existencia de este blog, aunque yo sea tan incosntante a la hora de actualizarlo.
Gracias por tu comentario.

DIARIO DE NAVEGACIÓN